La escuela infantil de Costa Calma que el Ayuntamiento de Pájara usó 20 años sin título
La escuela infantil de Costa Calma que el Ayuntamiento de Pájara usó 20 años sin título
Hay decisiones que no salen en grandes titulares pero que cuentan, mejor que ningún discurso, cómo se gestiona un municipio. Lo que ha pasado con la escuela infantil de Cañada del Río, en Costa Calma, es una de ellas.
El 21 de mayo de 2026 se hizo pública una sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Las Palmas. Su contenido es claro: desestima el recurso del Ayuntamiento de Pájara y confirma que el consistorio venía ocupando sin título legal el edificio donde funciona esa escuela infantil. La resolución obliga a dejar la finca "libre, vacua y expedita" a disposición de su propietaria, la mercantil El Ombú Canarias, S.L.
No es la primera vez que la justicia se pronuncia. La Audiencia confirma íntegramente una sentencia anterior, dictada el 27 de septiembre de 2024 por el Juzgado de Primera Instancia de Puerto del Rosario, que ya había dado la razón a la propiedad. El Ayuntamiento recurrió aquella decisión. Y la ha vuelto a perder.
20 años usando un edificio sin papeles
El dato que mejor resume esta historia es el del tiempo. Según recoge la propia sentencia, el Ayuntamiento de Pájara llevaba alrededor de dos décadas ocupando el inmueble. Y, mientras lo hacía, exigía a la propiedad el pago del IBI de esa misma finca desde, al menos, el año 2003.
Veinte años. Sin un título que amparara legalmente el uso del edificio, según ha establecido la justicia. Veinte años en los que cualquier gobierno municipal con voluntad de hacer las cosas bien tuvo tiempo más que de sobra para regularizar la situación, comprar el inmueble o negociar un acuerdo estable.
No se hizo. Y el problema no se resolvió: se aplazó, una y otra vez, hasta que un juzgado tuvo que ponerle fecha.
80.000 euros de dinero público por un recurso perdido
Perder un pleito tiene consecuencias. Al desestimarse su recurso, la Audiencia ha impuesto al Ayuntamiento de Pájara las costas de esta segunda instancia, estimadas en torno a 80.000 euros.
Conviene decirlo con claridad: ese dinero no sale de un bolsillo particular. Sale del presupuesto municipal. Es dinero público de todos los vecinos de Pájara, que podría haberse destinado a cualquiera de las necesidades reales del municipio y que, en cambio, se ha gastado en defender una posición que ya estaba perdida en primera instancia.
Y aquí está la parte más difícil de justificar. La propiedad ha dejado claro que la puerta al diálogo nunca estuvo cerrada. "Lo lógico sería sentarse a hablar y lograr una solución", afirma la parte demandante, que asegura que "siempre han tenido la puerta abierta". Existía margen para negociar. Se optó por recurrir. Y la factura la pagan los vecinos.
El sur que siempre paga
Costa Calma no es un caso cualquiera. Es una de las zonas de Fuerteventura que con más insistencia lleva años reclamando lo básico. Hace apenas dos semanas, el 10 de mayo, alrededor de 200 vecinos se manifestaron convocados por la plataforma "Pájara: El sur despierta" para exigir soluciones en agua, vivienda, sanidad, educación, seguridad y servicios. El manifiesto que leyeron lo resumía sin rodeos: "No pedimos privilegios, pedimos derechos."
En ese contexto, que la administración más cercana a esos vecinos —su propio Ayuntamiento, gobernado por PSOE y Coalición Canaria— acumule veinte años de dejadez con una escuela infantil hasta acabar pagando 80.000 euros en costas no es un detalle menor. Es exactamente el tipo de gestión que hace que tanta gente en el sur sienta que su zona siempre va la última.
No es falta de dinero. Es falta de gestión
En Fuerteventura Avanza venimos repitiendo una idea desde el primer día: en esta isla, casi nunca el problema es que falte dinero. El problema es cómo se gestiona, qué se prioriza y qué se deja pudrir hasta que estalla.
La escuela infantil de Cañada del Río es un ejemplo de manual. No hablamos de una catástrofe sobrevenida ni de una crisis imprevisible. Hablamos de un asunto que estuvo veinte años sobre la mesa y que se podía haber resuelto a tiempo, con orden y con sentido común. No se hizo. Y el resultado es un edificio que hay que dejar, una factura de 80.000 euros y unas familias de Costa Calma que merecen saber qué va a pasar con la escuela de sus hijos.
Las cosas se pueden hacer bien. Se pueden anticipar, negociar y resolver antes de que un juzgado tenga que hacerlo por ti. Eso es gestión. Y eso es lo que pedimos.
¿Qué necesita tu zona para que las cosas se hagan bien? Cuéntanoslo a través de nuestro formulario de participación. Tu voz cuenta.
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Fuentes: sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Las Palmas (21 de mayo de 2026), recogida por La Voz de Fuerteventura y Diario de Fuerteventura; sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Puerto del Rosario de 27 de septiembre de 2024; cobertura de la movilización de "Pájara: El sur despierta" del 10 de mayo de 2026.