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Sanidad17 de junio de 2026Por Fuerteventura Avanza

Sanidad rural en Fuerteventura: bienvenido el consultorio que vuelve, ahora que no falte en ningún pueblo

Esta semana, 95 vecinos de la Vega de Río Palmas, en Betancuria, han recuperado algo que ningún pueblo debería perder: su consultorio médico. Tras las obras de mantenimiento, el centro vuelve a abrir con consulta de Medicina Familiar y Comunitaria y de Enfermería. Es una buena noticia. Y como toda buena noticia, merece reconocerse antes que discutirse.

Porque en una isla que crece sin parar, los pueblos pequeños del interior corren el riesgo de quedarse atrás. Y la salud no entiende de tamaño: el vecino de la Vega de Río Palmas, el de Valle de Santa Inés o el de cualquier pago apartado tiene exactamente el mismo derecho a un médico cerca de casa que quien vive en la capital.

Lo que sí se está haciendo

Seamos justos con los datos. La reapertura de la Vega de Río Palmas no es el único movimiento reciente en la sanidad majorera. El Centro de Salud de Antigua ha sumado una cuarta unidad de atención familiar, y se han anunciado mejoras en las infraestructuras sanitarias de Gran Tarajal y Costa Calma. Hay inversión, y reconocerlo no resta: suma credibilidad a quien después pide más.

Reconocer lo que funciona es parte de hacer política con honestidad. Lo contrario —decir que "no se hace nada" cuando sí se hace— es justo el tipo de discurso vacío que aleja a la gente.

Lo que aún falta: que la excepción sea la norma

El problema no es que se reabra un consultorio. El problema es que demasiadas veces la atención en los pueblos pequeños depende de una obra que termina, de un profesional que llega o que se va, de un cierre temporal que se alarga. La salud rural no puede vivir a golpe de cierre y reapertura. Necesita ser una red estable, pensada para toda la isla, no una suma de actuaciones puntuales.

En Fuerteventura, esto significa cosas muy concretas:

  • Consultorios abiertos y con horario previsible en cada núcleo, también en el interior y en los pueblos más pequeños.
  • Profesionales que se queden: plazas atractivas y estables, para que el médico de tu pueblo no cambie cada temporada.
  • Un plan insular de salud rural con plazos, cobertura garantizada y rendición de cuentas pública, que mida la distancia real de cada vecino a su atención más cercana.
  • Coordinación con la atención de emergencias, para que entre el consultorio, el centro de salud y la ambulancia no haya vecinos en tierra de nadie —algo que ya señalábamos al hablar del transporte sanitario de la isla.

Una isla justa no se olvida de sus pueblos pequeños

Fuerteventura es hoy la isla que más crece de Canarias. Si los servicios no crecen al mismo ritmo que la gente, el que paga la factura es siempre el mismo: el vecino. Y dentro de ese vecino, el que vive lejos de la capital es el más expuesto.

Por eso celebramos que la Vega de Río Palmas vuelva a tener médico. Y por eso pedimos que sea el primer paso de una sanidad que llegue igual al interior que a la costa, al pueblo pequeño que a la ciudad. No como favor, sino como derecho.

¿Tienes médico en tu pueblo? ¿Tu consultorio abre todos los días o tienes que desplazarte? Estamos haciendo el mapa de la sanidad rural de Fuerteventura, pueblo a pueblo. Cuéntanoslo: tu experiencia ayuda a saber dónde llega la salud —y dónde todavía falta.

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