Emergencia habitacional en Fuerteventura: 20 años sin vivienda pública y el alquiler por las nubes
El pasado 18 de junio, el Cabildo de Fuerteventura aprobó una partida de urgencia de 4,5 millones de euros para vivienda y servicios sociales. La noticia, sobre el papel, es buena: cualquier inversión que facilite el acceso a una vivienda digna es bienvenida.
Pero hay una palabra que conviene subrayar: urgencia. Porque la emergencia habitacional en Fuerteventura no empezó este mes. Lleva años aquí, a la vista de todos. Y la pregunta que toca hacerse es por qué se reacciona ahora.
Casi 20 años sin vivienda pública
El dato más demoledor lo puso sobre la mesa el propio Colegio Oficial de Arquitectos de Fuerteventura: la última promoción de vivienda pública en la isla se construyó en 2005-2006. Desde entonces, prácticamente nada nuevo.
Casi dos décadas en las que la población de la isla ha crecido, el turismo se ha disparado y los precios han subido sin freno. Dos décadas en las que la administración no ha puesto en el mercado vivienda asequible para las familias que viven aquí todo el año.
No es un problema de un mandato concreto. Es un problema estructural, de falta de planificación sostenida en el tiempo. Y los que lo pagan son siempre los mismos: las familias trabajadoras, los jóvenes, la gente que nació aquí y quiere quedarse aquí.
El alquiler, un 55% más caro en seis años
Mientras la vivienda pública desaparecía del mapa, el mercado privado se disparaba. El precio del alquiler en Fuerteventura ha pasado de 9 euros el metro cuadrado en 2019 a más de 14 euros en 2025. Un incremento de en torno al 55% en apenas seis años.
Los sueldos majoreros no han subido a ese ritmo. Ni de lejos. El resultado es una tijera que se abre cada año: por arriba, alquileres cada vez más caros; por abajo, salarios que no llegan.
La consecuencia más dura ya es visible en la isla: crecen los poblados de chabolas, familias que trabajan a jornada completa y aun así no pueden permitirse un alquiler en condiciones, jóvenes que tienen que irse de Fuerteventura porque no encuentran dónde vivir.
Bienvenida la inversión, pero llega tarde y no basta
Que el Cabildo apruebe 4,5 millones para vivienda y servicios sociales es positivo. No lo vamos a negar. Pero seamos honestos sobre lo que significa:
- Llega tarde. Después de casi 20 años sin vivienda pública, una partida de urgencia es un parche sobre una herida que se ha dejado crecer durante demasiado tiempo.
- No basta. El problema es estructural y no se arregla con una inyección puntual. Hace falta un plan sostenido de vivienda pública, año tras año, con suelo propio y voluntad política real.
- Reconoce el fracaso. Si hay que declarar la urgencia, es porque el problema se ha dejado llegar a una situación de emergencia. Y eso es responsabilidad de quien ha gobernado.
Lo que de verdad hace falta
Fuerteventura no necesita anuncios de urgencia cada vez que el problema estalla. Necesita un compromiso firme y a largo plazo:
- Un plan de vivienda pública sostenido, con calendario, presupuesto plurianual y suelo municipal e insular puesto al servicio de la gente que vive aquí.
- Vivienda para residentes, no más desarrollos orientados exclusivamente al turismo de lujo mientras las familias majoreras se quedan fuera.
- Transparencia sobre cuántas viviendas se construyen, dónde y para quién.
En Fuerteventura Avanza no gestionamos esto desde un despacho lejano. Vivimos aquí, pagamos los mismos alquileres y conocemos a las familias que están atrapadas en esta situación. Por eso sabemos lo que hay que cambiar.
Cuéntanos tu caso
Estamos recogiendo los casos reales de la emergencia habitacional en Fuerteventura. ¿Te cuesta encontrar una vivienda asequible? ¿Has tenido que irte de la isla por no poder pagar un alquiler? ¿Conoces a alguien en esa situación?
Tu testimonio importa. Es la mejor forma de poner caras y nombres a un problema que demasiadas veces se queda en cifras frías. Cuéntanos tu caso y ayúdanos a construir una Fuerteventura donde quedarse sea posible.
Primero las personas.