El sur de Fuerteventura sigue esperando su desaladora de abastecimiento
Hay cosas que no deberían ser noticia. Que salga agua al abrir el grifo es una de ellas. Y sin embargo, en el sur de Fuerteventura, sigue siéndolo.
El sur de la isla arrastra un problema de fondo: su abastecimiento depende de agua que se produce lejos y se bombea hasta allí, por una red que falla con demasiada frecuencia. No es una impresión: el propio Consorcio de Abastecimiento de Aguas a Fuerteventura (CAAF) ha reconocido la alta frecuencia de averías en el sistema de bombeo hacia el sur y ha pedido un informe urgente para analizar por qué se repiten.
La solución de fondo lleva años sobre el papel
La respuesta estructural a ese problema tiene nombre: una desaladora de abastecimiento para el sur, que descentralice la producción y deje de hacer depender a toda una comarca de una sola tubería. Es una infraestructura estimada en torno a los 30 millones de euros.
El problema es el ritmo. En julio de 2025, la única actuación del Gobierno de Canarias sobre este proyecto era un informe de alternativas encargado al Instituto Tecnológico de Canarias, que ni siquiera estaba entregado. Un año después, esa desaladora sigue sin ser una realidad para los vecinos del sur. La urgencia la sufre quien vive aquí; la decisión se toma —o no se toma— en otro sitio.
Para el campo sí, para tu casa todavía no
En junio de 2026, el Consejo Insular de Aguas dio vía libre a una nueva desaladora en Gran Tarajal para el riego agrícola. Y está bien: el campo majorero necesita agua y merece infraestructuras.
Pero conviene no confundir las cosas. Esa planta es para regar, no para el grifo de tu casa. La desaladora que garantizaría el abastecimiento urbano del sur —la que evitaría que cada avería se traduzca en cortes— es otra, y es la que sigue esperando su turno. Que avance una no puede servir de excusa para que la otra siga aparcada.
El patrón de siempre: el sur, al final de la fila
Lo más cansino no es un retraso puntual. Es el patrón. El sur de Fuerteventura se ha acostumbrado a ser el último de la fila: el que más depende de infraestructuras que llegan tarde y el que más nota cada fallo. Cuando el agua falla, no falla en un despacho: falla en una casa, en un negocio, en una familia que tiene que organizarse la vida alrededor de si hoy hay suministro o no.
Lo que pedimos desde Fuerteventura Avanza
Esto no es un tema de siglas. Es una cuestión de isla. Por eso pedimos tres cosas concretas:
- Un calendario público y con plazos para la desaladora de abastecimiento del sur: cuándo se licita, cuándo se adjudica y cuándo entra en servicio.
- Un plan de choque para las averías mientras esa infraestructura llega, para que los cortes dejen de ser rutina en el sur.
- Transparencia con el dinero y los tiempos: que los vecinos del sur sepan en qué punto está exactamente su agua, sin promesas sin fecha.
¿Te has quedado sin agua en tu zona? Cuéntanoslo en el formulario de participación. Cuanta más gente lo diga, más difícil será seguir mirando para otro lado.