Otra avería, el mismo tramo: lo que la rotura de Calderetilla-Tiscamanita dice del agua en Fuerteventura
El 13 de julio de 2026, los operarios del Consorcio de Abastecimiento de Aguas a Fuerteventura (CAAF) reparaban una avería en la red de abastecimiento entre Calderetilla y Tiscamanita. A simple vista, una incidencia técnica más, resuelta en un día. Pero el propio CAAF describe ese tramo como "dos puntos cruciales para el suministro del centro y sur de la isla" — y ahí está la parte que debería preocuparnos: no es la primera vez que se rompe, y todo apunta a que no será la última.
Qué ha pasado
La avería cortó el suministro en la red que conecta Calderetilla con Tiscamanita, en el municipio de Tuineje. Tras la reparación, "la red se encuentra cargando con el objetivo de llegar lo antes posible a la normalidad". Según ha podido confirmarse con dos medios independientes, las zonas que dependen de ese tramo incluyen Antigua, Betancuria, Tuineje y Pájara, además de varias zonas del interior de Puerto del Rosario: media isla pendiente de un tubo.
No es un imprevisto: es fibrocemento viejo
Lo relevante de esta avería no es que haya ocurrido, sino por qué. El CAAF ejecuta en ese mismo tramo una obra que sustituye la vieja red por tubería de PVC orientado de 400 milímetros de diámetro, con un objetivo explícito: eliminar la dependencia de las antiguas conducciones de fibrocemento. Y el propio Consorcio lo dice sin rodeos: el deterioro de esas conducciones "ha estado detrás de buena parte de las incidencias registradas en la zona".
Traducido: no ha sido mala suerte. Es una infraestructura envejecida que llevaba tiempo dando avisos, y que ha seguido en servicio hasta que ha vuelto a fallar. La obra de renovación existe — eso es positivo — pero llega después de que el vecino de turno se quede otra vez sin agua, no antes.
El patrón de fondo
Esta avería no se puede leer de forma aislada. Es el mismo patrón que se repite cada verano en distintos puntos de la isla: infraestructuras hídricas que arrastran décadas de vida útil superada, y una gestión insular que va reaccionando a la rotura en lugar de adelantarse a ella. El agua no es un servicio de lujo: es lo primero que un vecino necesita al abrir el grifo por la mañana. Cuando ese servicio depende de tuberías que el propio gestor admite que fallan "buena parte" de las veces, el problema deja de ser una avería puntual y pasa a ser una cuestión de prioridades de inversión.
Antigua, Betancuria, Tuineje y Pájara no son zonas marginales de la isla: son parte del centro-sur, con población fija y creciente. Que su suministro dependa de un tramo que el propio gestor reconoce como conflictivo es una fragilidad que no debería sorprender a nadie la próxima vez que vuelva a romperse.
Qué pedimos desde Fuerteventura Avanza
No pedimos un favor. Pedimos lo que toca:
- Calendario público de sustitución de las conducciones de fibrocemento en todo el tramo Calderetilla-Tiscamanita y en el resto de puntos de la red insular con el mismo material y antigüedad, con fechas de inicio y fin de obra.
- Plan de mantenimiento preventivo, no solo reactivo: que la red se renueve antes de romperse, no después.
- Información pública y accesible a los vecinos de Antigua, Betancuria, Tuineje, Pájara y el interior de Puerto del Rosario sobre cortes previstos y plazos reales de normalización, cada vez que se produzca una incidencia en este tramo.
El agua no es un lujo. Es lo mínimo.
---
¿Te ha afectado un corte de agua en tu zona este año? Cuéntanoslo en el formulario de participación — estamos recogiendo los casos de cada municipio.
Fuerteventura Avanza — Primero las personas.