El 1,5%: lo que el Estado invierte en Canarias, y lo que eso explica sobre Fuerteventura
Hay un número que resume cómo nos trata el Estado: 1,5%. Es el porcentaje de la inversión estatal regionalizable que llegó a Canarias en 2025, según los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). En euros: 227,86 millones de los 15.369 millones que España repartió entre comunidades autónomas. Solo dos regiones recibieron menos: Navarra (1,2%) y La Rioja (0,6%).
Para ponerlo en perspectiva: Madrid concentró 3.217 millones, el 20,9% del total. Es decir, la Comunidad de Madrid recibió, ella sola, más de catorce veces lo que recibió todo el archipiélago canario.
Un dato de comunidad, un problema que se nota en la isla
Este reparto es un dato autonómico: la fuente no desglosa la inversión isla por isla, y no vamos a inventar una cifra que no existe para Fuerteventura en concreto. Pero el efecto de ese reparto no se queda en Santa Cruz ni en Las Palmas de Gran Canaria: llega hasta aquí, y llega en forma de servicios que no se refuerzan, infraestructuras que no se acometen y una insularidad que el Estado trata como un detalle administrativo antes que como una realidad que hay que compensar.
No hace falta buscar mucho para ver el patrón en marcha. El mismo Estado que reparte así la inversión territorial es el que ha confirmado, por escrito, que la escala de Fuerteventura en la línea marítima con la Península no forma parte de la Obligación de Servicio Público, porque esa garantía, según el propio Ministerio de Transportes, corresponde únicamente a las conexiones con las islas capitalinas. Fuerteventura no lo es, y por eso se ha quedado, de un día para otro, sin barco garantizado.
Dos noticias distintas, un mismo mensaje de fondo: cuando toca repartir, Canarias está al final de la fila; y dentro de Canarias, las islas no capitalinas están todavía más atrás.
Lo que significa para el bolsillo del vecino
La inversión estatal no es una cifra abstracta de contabilidad pública. Es la carretera que se arregla o no se arregla, el servicio que se refuerza o se queda igual, la infraestructura que llega a tiempo o se retrasa años. Cuando una comunidad recibe el 1,5% de lo que el Estado invierte, y esa comunidad además es un archipiélago con siete islas y necesidades de conectividad que ninguna región peninsular tiene, el resultado es previsible: los problemas de siempre —transporte, servicios, infraestructuras— se quedan sin la inversión que necesitarían para resolverse.
Fuerteventura ya lo está notando en un caso muy concreto: una conexión marítima que dependía de la buena voluntad de una naviera y que, al retirarse esa "mejora", ha dejado a la isla sin garantía legal de barco a la Península. No es una casualidad aislada. Es lo que pasa cuando el Estado invierte tan poco y, encima, discrimina entre islas capitalinas y no capitalinas a la hora de decidir qué se protege por ley y qué no.
El patrón de fondo
No pedimos un trato de favor. Pedimos que Canarias reciba una inversión estatal proporcional a su población, su condición de archipiélago y sus necesidades reales de conectividad — y que, dentro de Canarias, Fuerteventura deje de ser tratada como una isla de segunda por el simple hecho de no tener capital de provincia. El 1,5% no es un dato menor: es la foto fija de una desatención que luego se traduce, caso por caso, en decisiones como la de dejar a más de 127.000 majoreros sin barco garantizado.
Lo que pedimos desde Fuerteventura Avanza
- Que el Estado revierta el trato desigual en la inversión territorial hacia Canarias, y lo haga con criterios objetivos de población, insularidad y necesidades de conectividad — no con el criterio que hoy deja a Canarias solo por delante de Navarra y La Rioja.
- Que se acabe la distinción entre "islas capitalinas" y "no capitalinas" a la hora de garantizar por ley servicios esenciales como el transporte marítimo, tal y como ya hemos denunciado en el caso de la línea con la Península.
- Transparencia real y desglose por islas de cualquier inversión estatal en Canarias, para que se pueda comprobar, año a año, cuánto llega realmente a Fuerteventura y en qué se traduce.
Un archipiélago no se sostiene con el 1,5%. Y una isla no capitalina no es una isla de segunda.
¿Qué inversión echas en falta en tu zona — una carretera, un servicio, una infraestructura que lleva años esperando? Cuéntanoslo en el formulario de participación.
Fuerteventura Avanza — Primero las personas.